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Somos, sobre todas las cosas, y antes que nada, cada una de las personas que nos han regalado una parte de sus vidas. Y más que en muchos otros proyectos, esta iniciativa existe por la entrega libre y generosa de quienes nos han dejado, nos dejaron, entrar a sus vidas y contarnos cuanto han sido, cuanto han hecho y cuanto siguen haciendo.

Este proyecto nace desde la pérdida. Ante la necesidad de preservar lo que desaparece, salvar el aprendizaje de la experiencia ajena. En 2011 se gestó la idea de recopilar los testimonios de aquellas personas que aún destacando en su labor educativa y de transformación social, no tenían un protagonismo proporcional a nivel documental. Es por ello que se comenzó a crear un grupo de personas que darían fruto a este proyecto, que recoge el espíritu del cine sin autor, donde cada uno aprende del trabajo del resto; donde el propio proceso es analizado y revisado constantemente. Desde aquel 2011, ha habido un largo y lento trabajo hasta llegar aquí.

Se busca cumplir dos objetivos. El primero tiene que ver con la memoria. Se trata de recopilar todas aquellas experiencias que merecen ser recogidas antes de pasar desapercibidas en el anonimato del tiempo. Entendemos la memoria colectiva como un patrimonio indispensable. El segundo objetivo tiene que ver con la educación y el trabajo social actualmente. Se pretende poder dotar a futuros educadores o trabajadores de lo social, de una herramienta audiovisual que les brinde referencias experienciales muy alejadas (y mucho más ricas a nuestro entender) de los recursos formativos que puede ofrecerles la academia o la mayoría de organismos que trabajan en el mundo educativo o social.

Por último pretendemos, desde nuestra práctica, dar a conocer una manera de trabajar autogestionada y cooperativa. Dicha manera es nuestra pequeña aportación, nuestra apuesta por una educación que nos sirva como herramienta para la transformación social y como arma política para crear un mundo más libre e igualitario.

Uno de los miedos que ha inspirado muchas películas en el cine es el miedo a despertar un día y, de repente, haber perdido todo aquello que nos da identidad; que hayamos perdido las personas, los lugares, los objetos... las huellas de todo lo que hasta hoy nos venía diciendo quiénes éramos. Por eso nos duele que cambien los lugares que un día compartimos con los que ya no están; porque en esos lugares también residían ellos; y nosotros.

Este proyecto reconoce el valor de la memoria como palanca que nos soporta y empuja hacia el futuro. Hoy somos las personas a quienes amamos y admiramos; tanto como las que odiamos y detestamos; tanto como las que se han ido quedando en el camino. Todas ellas reflejan qué tipo de mundo nos gustaría que hubiera, porque con sus vidas, lo han venido construyendo.

Este proyecto nace de la necesidad de construir una memoria histórica de personas y de experiencias que con bastante probabilidad no serían recogidas por nadie. Por ser historias menores; por ser historias de gente que ha entregado la vida a los otros, pero sin cámaras detrás ni importantes ayuntamientos que las subvencione; no serían recogidas por nadie, sencillamente, por ser historias que no han estado al servicio de la cultura dominante. No es casualidad que, aún a día de hoy, sigan sorprendiendo las noticias sobre los numerosísimos periódicos obreros que, sólo en España, la gente común publicó desde 1900 hasta el final de la guerra civil española hasta que, a punta de pistola, se los obligó a no hacerlo.

De todas estas publicaciones, muy pocas son las que se conservan hoy. De nuevo, la dificultad para sobrevivir en la memoria (en nuestros archivos, nuestras hemerotecas, nuestras bibliotecas, …) de nuestra sociedad. Poco acostumbrada a valorar un trabajo común, participativo y genuino de las personas trabajadoras; de las personas que siempre han tenido un contacto directo con la realidad.

Por eso, el ánimo de quienes aquí trabajamos es el de celebrar los valiosos testimonios de tantas personas que han dado su vida por los demás. Que han dedicado su trabajo a mejorarse con los otros. Que han querido que su vida no rellene estanterías sino que sirva e inspire a otras vidas.

Somos un grupo de personas que desea contribuir a una cultura que luche por la justicia, a una tradición de la solidaridad y el apoyo mutuo. Y hemos querido hacerlo separando los mejores granos... de tanta paja.